Por Rodrigo Benítez, Coordinador Técnico del PAAD
En Paraguay, la tecnología ya no es un fin en sí mismo: es una herramienta para construir justicia social.
Esa es la esencia del programa Hambre Cero en las Escuelas, una política pública que garantiza todos los días desayuno, colación, almuerzo, merienda y cena a más de un millón de niñas y niños. Pero lo que hace verdaderamente innovador este esfuerzo no es la cantidad de platos servidos, sino la inteligencia tecnológica que lo hace posible.

El corazón digital del Hambre Cero
Detrás de cada ración servida, de cada escuela abastecida, de cada proveedor que cumple con precisión su entrega, hay un sistema que orquesta todo el proceso: el Sistema Integral de Alimentación Escolar (SIAE).
Esta plataforma digital, desarrollada por la Software Factory del MITIC en el marco de la Agenda Digital, es el cerebro tecnológico que conecta en tiempo real a los ministerios, municipios, productores locales y organismos de control.
El SIAE automatiza y sincroniza todo el ciclo alimentario: desde la planificación de las raciones según edad y nivel escolar, hasta la generación de especificaciones técnicas para las licitaciones públicas, el control logístico y la validación de entregas.
Lo que antes tomaba semanas de planificación y toneladas de papeles, hoy ocurre en cuestión de horas, con transparencia total y trazabilidad en tiempo real.
Un Estado que habla el lenguaje de la tecnología
El desarrollo del SIAE representa una transformación estructural en la forma en que el Estado paraguayo gestiona sus políticas públicas.
Gracias al impulso de la Agenda Digital, el país ha pasado de un modelo fragmentado, manual y burocrático, a un ecosistema integrado, ágil y automatizado.
El sistema conecta a instituciones como el Ministerio de Educación y Ciencias, el Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas, entre otros, coordinados técnicamente por el MITIC.
Todos comparten un mismo lenguaje digital, lo que permite que la información fluya, que los procesos sean más eficientes y que los recursos lleguen donde deben llegar: a las mesas de los niños y niñas del Paraguay.
Tecnología que alimenta el desarrollo
El impacto del SIAE trasciende la digitalización.
Al integrar los sistemas de compras, control financiero, nutrición y logística, la plataforma ha abierto un nuevo horizonte de oportunidades para pequeños productores agrícolas y mipymes, que ahora pueden participar en el ecosistema de la alimentación escolar.
Cada licitación transparente y cada entrega validada digitalmente fortalece la confianza en las instituciones, dinamiza las economías locales y fortalece la seguridad alimentaria desde la raíz.
La tecnología, así, deja de ser un accesorio y se convierte en el motor de un cambio social sostenible.
La visión detrás del código
El desarrollo del SIAE es un ejemplo concreto de cómo la Agenda Digital, a través de su Programa de Apoyo (PAAD), materializa su propósito: que la tecnología mejore la vida de las personas y fortalezca las capacidades del Estado.
Desde la Software Factory, el MITIC impulsa soluciones que no solo digitalizan procesos, sino que humanizan la gestión pública, liberando tiempo y recursos para diseñar mejores políticas y brindar mejores servicios.
La interoperabilidad, la automatización y la trazabilidad no son solo conceptos técnicos; son herramientas que garantizan derechos, que aseguran que ningún niño aprenda con hambre y que cada recurso público tenga un destino claro y verificable.
Un legado para el futuro
El legado del Hambre Cero es, en realidad, el legado de la tecnología bien orientada.
Es la prueba de que cuando la innovación se pone al servicio de la equidad, el impacto se multiplica.
Paraguay demuestra al mundo que la transformación digital, cuando se alinea con los valores de transparencia, eficiencia y justicia social, puede convertirse en una de las herramientas más poderosas para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El SIAE no es solo un sistema informático: es la expresión más humana de la tecnología.
Es la muestra de que los algoritmos también pueden alimentar sueños.
✍️ Sobre el autor: Rodrigo Benítez

Máster en Tecnologías de la Información y Comunicación – Ingeniería de Software y Licenciado en Análisis de Sistemas Informáticos por la FP-UNA, Rodrigo Benítez es Coordinador Técnico de la Agenda Digital y Project Management Officer del Programa de Apoyo a la Agenda Digital (PAAD) en el MITIC. Desde allí lidera la ejecución de proyectos estratégicos que impulsan la transformación digital del Estado paraguayo.
Con más de dos décadas de experiencia en desarrollo de software e innovación pública, ha encabezado iniciativas como el primer punto de Intercambio de Internet del Paraguay (IX.py), la Red ARANDU y sistemas reconocidos internacionalmente como el SIAM del MADES. Defiende la idea de que la tecnología no solo debe conectar sistemas, sino también oportunidades, construyendo un país más moderno e inclusivo.


