Paraguay hacia una transformación digital sostenible: el papel clave de Agenda Digital

Por PAAD

La transformación digital ya no es una opción; es una necesidad. En un mundo donde la tecnología redefine la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos, Paraguay avanza con una hoja de ruta clara: la Agenda Digital. Y su motor más potente es el Programa de Apoyo a la Agenda Digital (PAAD), una iniciativa que convierte la estrategia del gobierno en acciones concretas para construir un país más moderno, competitivo e inclusivo.

La Agenda Digital: visión país para un Paraguay conectado

La Agenda Digital es mucho más que un plan tecnológico. Es la apuesta del Estado paraguayo por un futuro donde la tecnología esté al servicio de las personas. Su objetivo es claro: modernizar los servicios públicos, fomentar la economía digital y reducir la brecha digital, garantizando que nadie quede atrás en el proceso de transformación.

Este enfoque tiene una visión sostenible: no se trata solo de digitalizar, sino de hacerlo con propósito, fortaleciendo capacidades institucionales, conectando comunidades y generando oportunidades reales para la ciudadanía.

El Programa de Apoyo a la Agenda Digital: del plan a la acción

El PAAD, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), es el brazo operativo que impulsa la ejecución de la Agenda Digital. Representa una inversión estratégica de hasta USD 130 millones, destinada a acelerar la transformación digital del país mediante cuatro componentes clave:

  1. Gobierno Digital: digitaliza procesos, facilita trámites y mejora la experiencia ciudadana, haciendo que el Estado sea más ágil, transparente y cercano.
  2. Economía e Inclusión Digital: impulsa el talento, la innovación y el emprendimiento con programas de becas TIC, incubación de startups y cursos en línea.
  3. Conectividad Digital: lleva internet de calidad a todo el territorio, desarrolla infraestructura como el Data Center del Estado y promueve la soberanía de los datos.
  4. Fortalecimiento Institucional: refuerza las capacidades del sector público para garantizar que la transformación sea sostenible y segura.

Cada eje es una pieza que, en conjunto, transforma la relación entre el Estado, la ciudadanía y las empresas.

Tecnología al servicio de las personas

La transformación digital del Paraguay no busca solo innovar, sino mejorar la vida de las personas. Cada trámite en línea que reemplaza una fila interminable, cada laboratorio TIC que acerca oportunidades de formación, cada conexión gratuita a internet en un espacio público, son pasos hacia un Estado más eficiente y una ciudadanía más empoderada.

La creación del Centro de Operaciones de Seguridad (SOC) o la implementación del Expediente Electrónico son ejemplos concretos de cómo la tecnología puede fortalecer la gestión pública, reducir costos y elevar los estándares de transparencia.

Un cambio que se sostiene en el tiempo

La sostenibilidad digital implica algo más que infraestructura: requiere instituciones sólidas, políticas coherentes y ciudadanos formados para el cambio. El PAAD aborda estos tres niveles con una mirada de largo plazo, promoviendo la formación de capacidades digitales, la interoperabilidad estatal y la seguridad de la información.

Además, al impulsar la economía digital y la conectividad, el programa sienta las bases para un Paraguay más competitivo a nivel global, donde el conocimiento y la innovación sean los motores del desarrollo.

Una alianza por el futuro

El éxito de esta transformación no depende solo del Estado. La Agenda Digital y su programa de apoyo son un esfuerzo conjunto entre instituciones públicas, empresas, academia y sociedad civil. Solo a través de esta colaboración es posible garantizar que la transformación digital sea inclusiva, sostenible y humana.


Recapitulemos…

El Programa de Apoyo a la Agenda Digital no es solo un proyecto de tecnología; es una política de Estado que redefine el futuro del Paraguay.
Un futuro donde cada persona pueda acceder a servicios públicos más eficientes, oportunidades digitales reales y una conectividad que una, no que divida.

Porque la verdadera transformación digital no se mide en megabytes, sino en bienestar, equidad y progreso.